"Tocar madera significa entrar en contacto con un ser vivo nacido directamente de la tierra"
       
 

La madera es demasiado valiosa para que se pudra o sea destruida por ataques de insectos.

Exigiendo la madera Preservada en Autoclave estará garantizando la vida útil prolongada de la madera, libre de los daños causados por larvas de insectos, termitas, putrefacción o - si la madera está en contacto con el agua del mar - los ataques por perforadores marinos.


 


Agentes de deterioro de la madera

Los agentes que deterioran la madera se pueden agrupar en dos familias en función de su origen: bióticos o abióticos.

   
  • Agentes bióticos (biológicos)

- Hongos cromógenos: No afectan la estructura de la madera, pero provocan cambios en el color (gris, azulado) disminuyendo su valor estético.

- Hongos de pudrición: Se alimentan de los componentes de la madera (lignina y celulosa) y son llamados xilófagos. Afectan la estructura de la madera, reduciendo su resistencia.

- Insectos, de ciclo larvario: Durante su fase larvaria, se alimentan de la madera practicando galerías. Las familias más frecuentes son: polilla, gorgojo y carcoma.

- Insectos sociales: Se alimentan de la madera en su fase adulta. Son principalmente las termitas.

Para el desarrollo de estos agentes bióticos, es vital la humedad de la madera. Sólo se pueden encontrar en maderas con elevado contenido en agua: 18 a 22% para los hongos, 6 a 32% para los insectos de ciclo larvario.

  • Agentes abióticos (no biológicos)

- Acción del agua: La diferencia de humedad entre la capa exterior de la madera (sin protección) y la capa interna puede provocar arqueadura de la pieza.

- Acción de la radiación solar: Los rayos del sol actúan sobre la madera provocando una modificación de la coloración hacia tonalidades pardas.

En la práctica, estas dos acciones abióticas actúan en conjunto potenciándose entre sí y multiplicando sus efectos.

De manera general, todos los tratamientos (desde el barniz más simple hasta el tratamiento en autoclave) tienden a garantizar una protección frente a uno o varios de estos agentes, hasta diferentes clases de riesgo.



Clases de riesgo predefinidas

La durabilidad de la madera puede ser muy larga en condiciones adversas para otros materiales, pero en función de las condiciones ambientales puede sufrir una fuerte variabilidad. Esto quiere decir que una misma especie de madera variará mucho su durabilidad en función de las condiciones de puesta en obra que tenga.
Debido a esto, la norma UNE EN 335-1 define las diferentes clases de riesgo:

  • Clase de riesgo 1:
    Elemento protegido de la intemperie y no expuesto a la humedad, el contenido en humedad de la madera no debiendo ser superior al 20%. No hay riesgo de ataque de hongos, pero sí de insectos (termitas). Ejemplos de este caso son: parquets, escaleras, puertas de interior, paredes de madera...
  • Clase de riesgo 2:
    Elementos bajo cubierto y protegidos de la intemperie pero ocasionalmente se puede alcanzar una humedad ambiental elevada. Puede haber ataque de hongos cromógenos y de pudrición. Ejemplos de este caso son: elementos de madera colocados cerca de desagües o sanitarios, armaduras de tejados...
  • Clase de riesgo 3:
    Elementos al descubierto (a la intemperie y no cubiertos). En estas condiciones, el contenido en humedad puede sobrepasar el 20%. El riesgo de ataques de hongos cromógenos y de pudrición es más marcado que en el caso 2. Ejemplos de este caso son: carpintería de exteriores, puentes...
  • Clase de riesgo 4:
    Elementos en contacto con el suelo o con agua dulce, la humedad siendo permanentemente superior al 20%. Existe riesgo permanente de ataque de hongos e insectos. Ejemplos de este caso son: pilares, cercas, embarcaderos en agua dulce...
  • Clase de riesgo 5:
    Elementos en contacto con agua salada. Contenido en humedad superior permanentemente al 20%. Además de los riesgos de la clase 4, es preciso añadir los insectos xilófagos marinos. Ejemplos de este caso son: embarcaciones, muelles...

Tratamiento de madera procedimiento "BETHELL"

El tratamiento de la madera por el procedimiento Bethell se realiza de la siguiente forma:

- La madera a tratar, en condiciones normales de humedad (22º/24º) se introduce en un autoclave, sobre unas vagonetas.

- Se cierra la puerta del autoclave y se hace un vacío inicial que tiene por efecto la extracción gradual de parte del aire contenido en el interior de las células.

- Se llena el autoclave del producto impregnante, en nuestro caso TANALITH, un preservante soluble en agua, permanente y seguro contra la biodegradación en cualquiera de las situaciones y condiciones climáticas, no lixiviado.

         
    - A continuación se inyecta a presión el producto en la madera, hasta que sature esta. El producto impregnante circula por todas las células de la madera.

- Finalmente, se realiza un vacío final para recuperar el líquido sobrante de impregnación.

- La madera Tanalizada proporciona la protección en cualquier situación: interior, exterior, en contacto con el suelo, en contacto con agua intermitentemente o permanente.

- El preservante TANALITH es disuelto en agua antes del proceso de impregnación. Durante dicho proceso, está presionando hacia el interior de las fibras de la madera, donde se

 
   

mezcla por un proceso químico, haciéndose completamente insoluble en agua.
Después del secado no se puede separar, de modo que la protección puede ser considerada permanente.

- La madera Tanalizada no presenta ningún riesgo para las plantas, animales, seres humanos, alimentos almacenados, u otros materiales en contacto con ella. Después del tratamiento y el secado, el preservante de forma insoluble, es atóxico aún cuando la madera sea ingerida. La madera no es oleaginosa y no presenta ningún olor más que el característico suyo.

       
   

NORMAS DISPONIBLES:

- UNE 21003 - NF C67100 - BS 1990 : Part1 -

       
           
 
   
   


Células de madera
evacuadas de aire.
Vacío mantenido.


Cilindro lleno.
Bajo vacío.


Aplicación de presión hidraúlica.
De 12 a 14 Kg/cm2.

El vacío final extrae el exceso
de solución, que se devuelve
al almacén por medio
de una bomba.

La baja presión dentro de la madera aspira la solución
de la superficie cuando está
ventilada al aire libre.
     
     


       
     

Tratamiento de madera procedimiento "RÜPING"

El tratamiento de la madera por el procedimiento Rüping se realiza de la siguiente forma:

- La madera a tratar, en condiciones normales de humedad (22º/24º) se introduce en un autoclave, sobre unas vagonetas.

- Se cierra la puerta del autoclave y se hace una presión inicial que tiene por efecto abrir las células de la madera para facilitar la inyección del producto.


     
     


- Se llena el autoclave del producto impregnante, en nuestro caso CREOSOTA.

- A continuación se inyecta a una presión de 12 a 14 kg/cm2 el producto en la madera, hasta que sature esta. El producto impregnante circula por todas las células de la madera.

- Finalmente, se realiza un vacío final para recuperar el líquido sobrante de impregnación.